
Tienes esa mirada que solo los genios tienen, tienes templanza y duelo, un gran carácter, y una fuerza enorme para salir de los problemas, tienes inteligencia, tienes fuego, tienes amor, eres amor, eres sincero, eres un ser que lucha por sobrevivir en este mundo a menudo tan pequeño. Te comparo con un ave que vuela libre en el cielo, sin rendir cuentas a nadie más que a si mismo. Reflejas dolor en tus ojos, la más grande de las penas que un hombre pueda vivir, desafías a la muerte y te ríes de tus enemigos, sin apenas esforzarte puedes hundir al más cruel de los villanos y bailas con tu soledad un tango despechado que no te pide volver, sino marchar.
Caballero que montado en su caballo recorre la vida y lucha contra su desesperanza. Tienes luz que te guía en tu oscuridad y tu ángel que te acompaña cuando duermes, cuando lloras, cuando te sientes solo.
Despiertas admiración en las personas, despiertas curiosidad y respeto, pero también envidias, odio y celos, pero aún así todos esperan al sombrerero loco para verle, ese mismo que sirvió una taza de té a Alicia. Como el ave Fénix resurges de tus cenizas cada vez que mueres, y al amanecer con el alba, cuando te despiertas eres otra vez tu, y todo vuelve a comenzar. Estos locos que cantan a sus soledades y ríen con la vida como si cada segundo fuese el último a vivir, estos locos tan cuerdos, pero que a diferencia del resto de los mortales, tienen nobleza en su alma y amor en su corazón. La pena que los acompaña es su amiga, la soledad su compañera, no te fallarán, ojala todos fuésemos como esos locos.
Despiertas admiración en las personas, despiertas curiosidad y respeto, pero también envidias, odio y celos, pero aún así todos esperan al sombrerero loco para verle, ese mismo que sirvió una taza de té a Alicia. Como el ave Fénix resurges de tus cenizas cada vez que mueres, y al amanecer con el alba, cuando te despiertas eres otra vez tu, y todo vuelve a comenzar. Estos locos que cantan a sus soledades y ríen con la vida como si cada segundo fuese el último a vivir, estos locos tan cuerdos, pero que a diferencia del resto de los mortales, tienen nobleza en su alma y amor en su corazón. La pena que los acompaña es su amiga, la soledad su compañera, no te fallarán, ojala todos fuésemos como esos locos.